La administración es la fragmentación, el análisis, la secuencia, la aplicación específica, el aspecto cerebral izquierdo, ligado al tiempo, del autogobierno efectivo.

Stephen Covey

Enfoque Burocrático Max Weber



Max Weber (1864–192)


     Sociólogo, economista y filósofo alemán, nació en 1864 en un medio liberal y protestante. Estudió leyes y fue profesor universitario. Su pensamiento alcanzó gran profundidad y altura. Escribió muchas obras de difícil lectura, pero como él mismo indicó, lo hacía para altos niveles y no para el pueblo, ya que no hubiera podido analizar temas si limitaba su lenguaje. Los libros más importantes en su voluminosa producción son: “La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo”, “Economía y Sociedad”, y “Sociología Industrial”.

Los tres principales conceptos de Max Weber que han influido sobre la teoría administrativa son:

a. Concepto de burocracia
b. Concepto y clasificación de la autoridad
c. Modelo ideal de burocracia
     Concepto de Burocracia

Weber entendió la burocracia como la racionalización de la actividad colectiva. Éste es un concepto similar al que explica lo que es una organización debidamente estructurada:
Hay otros tres conceptos de burocracia que conviene aclarar:

a. En literatura política, económica y administrativa es la dirección mediante un sistema de oficinas (buró), sin la menor participación de los dirigidos.
b. En sentido común, es ineficiencia de las funciones de una organización, por las demoras y los impedimentos oficinescos de una actividad.
c. Según otra acepción, también común y posiblemente influida por las anteriores, es todo el trabajo del Estado, de las oficinas gubernamentales.

Etimológicamente, la palabra burocracia viene del francés “Buró” que significa escritorio, y del latín “Cracia”, que significa mando, dominio, poder.
       Concepto de autoridad
Weber utiliza poder, autoridad y dominio como sinónimos y los define como: “La posibilidad de imponer la voluntad de una persona sobre el comportamiento de otras”.

Weber clasificó a la autoridad en legal, carismática y tradicional.
La primera tiene origen en el orden establecido. El pueblo obedece las leyes porque considera que han sido establecidas a través de un procedimiento correcto. Considera que la fuente más importante de la autoridad en las organizaciones administrativas es de tipo legal, ya que todas, por definición, tienen un orden establecido y reglas generales formuladas sin considerar a las personas.
La segunda, literalmente, significa una gracia especial que alguien posee. Es también una característica personal para ejercer autoridad sobre otros. 
      La tercera es la tradicional que procede de la creencia en el pasado. El líder tradicional es el superior que ordena en virtud de un estatus heredado; reyes, príncipes, etcétera.
      Modelo ideal de burocracia
Recordemos que, para Max Weber, burocracia significa “Racionalización de la actividad colectiva”, es decir, “Una organización racionalmente estructurada”. Basándose en ello, un modelo ideal de burocracia debería comprender, fundamentalmente:

Máxima división del trabajo
      Para lograr los objetivos que se plantean, las organizaciones deben descomponer el trabajo total en operaciones elementales, lo que a su vez implica la rigurosa fijación formal, de las sub- áreas y deberes de cada eslabón de la organización, formalización, estructuración, organización.

Jerarquía de autoridad
      La organización debe estructurarse de acuerdo con una jerarquía de autoridad; todo empleado inferior debe estar sujeto al control y supervisión del superior. Además, debe responder tanto de sus actos como de los de sus subordinados pero, para que pueda responder de los actos de sus subalternos, debe tener autoridad legal.

Reglas que definen la responsabilidad y la labor
La labor debe estar regida por reglas abstractas que emanen de la dirección general para lograr la uniformidad y coordinación de la ejecución de toda organización. Las órdenes y reglas deben ser precisas, claras y sencillas, determinando la responsabilidad del ejecutor. La observancia rigurosa de las reglas en la solución de los problemas elimina la posibilidad de desviaciones debidas a diferencias individuales.


Actitud objetiva del administrador
El dirigente ideal debe administrar sin ira ni apasionamiento y, por consiguiente, sin afección ni entusiasmo. Asimismo, de acuerdo con el “Estándar racional”, descarta la influencia de razones y emociones personales, tanto en el interior de la organización, como en lo tocante a sus clientes.

Calificación técnica y seguridad en el trabajo
      Todo miembro de una organización debe tener una calificación técnica y estar protegido contra despidos injustificados. El empleo en las organizaciones debe ser una carrera para que los miembros se desarrollen y
asciendan por méritos y antigüedad. Ello tenderá a fomentar el “Espíritu corporativo” (amor a la organización, respeto, lealtad, lo que estimulará la actividad en beneficio de su propia organización).


Evitar la corrupción
Debe existir una clara diferencia entre los ingresos de los miembros debido a fortuna privada, e ingresos otorgados por su trabajo en la organización.


Disfunciones de la burocracia
La burocracia, según Max Weber, tiene unas características que le dan previsión en su funcionamiento; sin embargo, un crítico fuerte de este enfoque fue Merton quien notó las consecuencias imprevistas a las que
denominó Disfunciones de la Burocracia, en el sentido que designan las anomalías del funcionamiento del modelo. Cada disfunción es el resultado de algún desvío o exageración de las características del modelo. Se consideran entre las más importantes las siguientes:

a. Exagerado apego a los reglamentos. Las normas y reglamentos se transforman de medios a objetivos, se vuelven absolutos y prioritarios; el funcionario adquiere “máscaras” y olvida que la flexibilidad es una
de las principales características de cualquier actividad racional. Con esto el funcionario burócrata se vuelve un especialista, no por poseer conocimiento de sus tareas, sino por conocer perfectamente las normas y los reglamentos respecto de su cargo o función. 
      b. Exceso de formalismo y papeleo. La necesidad de documentar y formalizar las comunicaciones dentro de la burocracia a fin de que todo pueda ser debidamente certificado por escrito puede contribuir al exceso de formalismo, de documentación y de papeleo.
c. Resistencia al cambio. Como todo dentro de la burocracia se convierte en una rutina, se estandariza, se prevé con anticipación, el funcionario se acostumbra, generalmente, a una completa estabilidad y repetición de lo que hace, lo que le proporciona total seguridad respecto de su futuro. Cuando surge alguna posibilidad de cambio dentro de la organización, ese cambio tiende a ser interpretado por el funcionario como algo que él desconoce y, por lo tanto, es indeseable.
d. Despersonalización de las relaciones. Una de las características de la burocracia es su impersonalidad, pues enfatiza los cargos y no las personas que los ocupan. Esto lleva a una disminución de las relaciones personales entre los miembros de la organización; los funcionarios conocen a sus colegas, no por sus nombres personales, sino por los títulos de los cargos que ocupan.
e. Categorización como base del proceso decisorio. La burocracia se sustenta en una rígida jerarquía de la autoridad. Por lo tanto, quien toma las decisiones será aquel que posea la más elevada categoría jerárquica, independiente de su conocimiento sobre el asunto.
f. Súper-conformidad con las rutinas y procedimientos. La burocracia se basa en rutinas y procedimientos como medio de garantizar que las personas hagan exactamente aquello que de ellas se espera. Las rutinas y procedimientos conducen a una rigidez en el comportamiento del burócrata; el funcionario pasa a hacer lo estrictamente contenido en las normas, en los reglamentos y procedimientos impuestos por la organización.
g. Exhibición de señales de autoridad. Como la burocracia enfatiza la jerarquía de autoridad, se hace necesario un sistema capaz de indicar, a los ojos de todos, quién tiene el poder. De allí surge la tendencia a la utilización intensiva de símbolos o señales de estatus para demostrar la posición jerárquica de los funcionarios como: el uniforme, la oficina, el baño, el parqueadero, etc.
h. Dificultad en la atención y conflicto con los clientes. El funcionario está orientado hacia adentro de la organización, a sus rutinas y procedimientos, a sus reglamentos internos y al superior jerárquico
que evalúa su desempeño. Esta actuación lo lleva a crear conflictos con los clientes.

      Críticas al enfoque burocrático

Sin duda alguna, el tipo de ideal de burocracia de Weber ha sido fuente inspiradora de muchos estudios sobre la materia, pero también ha sido objeto de grandes controversias y críticas.

Weber quiso construir un “Modelo ideal” partiendo de “Un todo ideal”, con “Directores ideales” “Hombres ideales”, “Medio ambiente ideal”. El enfoque burocrático no es adecuado a las organizaciones altamente flexibles que enfrentan muchas actividades no rutinarias en las que la creatividad y la innovación sean importantes. No posee medios adecuados para resolver diferencias y conflictos entre grupos funcionales.
Tiene muchas disfunciones que se constituyen en anomalías e imperfecciones para su funcionamiento.

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